Las series familiares (1998)

(MELLIZO 2011) DEBO RECONOCER QUE LO ESCRIBÍ YO, SIN CÓMPLICES, DE MANERA QUE EL CASTIGO QUE RECIBA AL HACERLO PÚBLICO SERÁ MÁS QUE MERECIDO. SÓLO OS PIDO QUE TENGÁIS EN CUENTA EL CONTEXTO.

RONDA 1998
“Médico de familia”. Claves de la ficción familiar.
[Título de la ponencia de Emilio Aragón en la sesión inaugural del curso]

PRESENTACIÓN
…Tengo que hablarles de las Claves de la ficción familiar, y realmente es un título engañoso, porque si tuviera la certeza de saber cuáles son las ocultaría, para evitar competencia, y tendría asegurado el éxito para siempre…
En serio… por suerte para “todos” las claves son tan variables como los gustos, de manera que lo que yo pueda señalar como fundamental no tiene por qué serlo en todos los casos.
Aún así creo que hay ciertas cuestiones comunes a todas las series de este género, y que de uno u otro modo son tomadas en consideración por todos los productores y creadores de series familiares del mundo entero.
Por supuesto no es un género nuevo. No somos ni los primeros, ni los únicos y parte del éxito de Médico de familia se lo debemos a los que nos precedieron, como Mercero o Escrivá, que con “Farmacia de guardia” o “Lleno por favor” consiguieron abrir un hueco notable para nuestras series, en un momento en el que la producción española luchaba en inferioridad de condiciones contra el mercado internacional. Ahora, por suerte para el espectador, existe una oferta variada en series familiares, lo que obliga a un esfuerzo mayor por parte de los creadores y hace que las series mejoren año tras año.

1. INTRODUCCIÓN
1.1-El escenario.
Por muy dura que sea una jornada uno siempre encuentra tiempo para discutir acerca del programa que se va a ver. Es inevitable. Supongamos que tenemos una familia con padres, abuelos y un par de hijos. Terminan la cena y cogen posiciones frente al televisor. Alguien pulsa el botón de encendido y empiezan los combates. No tengo datos, pero seguro que el debate más repetido en los hogares españoles es el del “mando“ sobre el mando a distancia:
Los hijos quieren una película, pero la madre prefiere el debate. A la abuela le apetece ver el musical y al padre las noticias. El abuelo se durmió hace rato… Si no hay acuerdo lo más probable es que los niños se vayan a la cama, la madre se enfade con el padre y la abuela triunfe por abandono de los contendientes.
Los inestables acuerdos que se producen a la hora de ver la televisión en familia tienen además un enemigo. Es el dinamitador. Una figura que existe en casi todos los hogares y que todos hemos interpretado en algún momento, sobre todo cuando la opción que él o ella deseaba no ha salido elegida. Es el crítico más feroz que tenemos… Frases como “No sé cómo puede gustarte esto… Mira cómo se nota que es decorado… vaya chiste más malo…” le sirven para minar la moral de los demás en un intento desesperado por recuperar el poder sobre el mando. Los “dinamitadores” pueden llegar al soborno, y aprovechan los cortes publicitarios para zapear, con la intención de dividir al grupo con otras ofertas.
Puede que esté exagerando, pero no creo que el escenario sea muy distinto al real. Es difícil conseguir que un mismo espacio entretenga a personas con perfiles tan distintos como la hija adolescente y la abuela, por ejemplo. Para mi ese es el significado de familiar en ficción y gran parte del esfuerzo a la hora de crear una serie de estas características se consume intentando encontrar vías para conseguirlo.
1.2-Lo común.
De manera que una serie de las que estamos hablando necesita generar acuerdos entre los espectadores para salir adelante. La mayoría de los especialistas señalan que el frente madre-hija o hijo adolescente es prácticamente invencible. Nacho Martín, mi otro yo, puede asegurarles que es cierto.
Ahora bien. Para conseguir que distintos miembros de la familia compartan el gusto por un determinado producto, es necesario ofrecerles referencias próximas en las que se puedan identificar. Una serie sin personajes o temáticas adultas/os no puede servir de enganche para ellos (por supuesto que siempre hay excepciones). Alguna vez se ha conseguido atraer a público adulto hacia una serie juvenil o viceversa, pero siempre se sacrifica algo a cambio, y probablemente ese algo sea fundamental para la continuidad de la serie, sobre todo en un horario tan competitivo como el que suelen ocupar.
Por lo tanto es vital que el espectador tenga un personaje o trama con quien identificarse. No siempre tiene que ser de forma positiva, a veces nos llama la atención un determinado perfil porque jamás haríamos lo que él hace, pero el público que se engancha a la serie por ese perfil suele ser menos que el que se pierde con su presencia.
En Médico de familia teníamos el caso de Julio, interpretado por Francis Lorenzo. Con él no había término medio y, o le adoraban (sobre todo los jóvenes), o no querían ni verle (los mayores). Por supuesto los mayores no le conocían lo suficiente y cambiaron de actitud en cuanto Julio me ayudó generosamente a pagar unas letras.
1.3-Lo excluyente.

Una vez que se ha llegado a una entente en la familia, existen pocos acontecimientos que les pueden hacer cambiar de idea. Algunos de estos “casos de fuerza mayor” son de índole deportiva; como una gran final o las olimpiadas. Otros fisiológicos; la madre rompe aguas, o el niño se corta con el borde roto del cenicero de alabastro… Seguro que hay muchos más, pero -para sumar o restar audiencias- uno destaca sobre cualquiera de ellos: El sexo.
Como en todo existen casos distintos, pero hablando de ver televisión en familia ¿a quién no le ha puesto nervioso ver una escena de sexo muy atrevida en compañía de sus padres, hijos o abuelos? Primero se mira al techo, luego se habla de algo intrascendente, por último se sonríe y se cambia de canal con algún pretexto absurdo. Hay otras situaciones parecidas, como cuando en una película se escuchan un par de insultos fuertes. En ese caso son los niños los que pierden y con el argumento de la educación cambiamos de canal o adelantamos su marcha a la cama.
Muchos son los elementos que pueden hacer que alguien de ese núcleo familiar que hemos planteado decida poner un veto. Son cuestiones relativas a la educación, a las costumbres, a las ideologías, a las tendencias y gustos de cada familia y de cada persona.
Existen mil tópicos que producen rechazo en los espectadores de forma particular. Algunos de ellos son corregidos y otros ni se plantean, pero siempre puede y debe colarse alguno porque sin esas referencias sería imposible construir un guión.
En definitiva tenemos que evitar hacer una serie excluyente, pero intentando mantener en ella los suficientes elementos como para provocar debate y evitar que el grupo familiar al que nos dirigimos se disperse.
1.4.- El casting.
(MELLIZO 2011) ESTE PUNTO LO HE TENIDO QUE CENSURAR, PORQUE EXPRESABA DE FORMA DEMASIADO SUBJETIVA ALGUNAS IDEAS QUE AÚN HOY SUENAN OFENSIVAS, COMO QUE EN AQUELLOS DÍAS LOS ACTORES ESPAÑOLES CONSIDERABAN LAS SERIES COMO UN TRABAJO MENOR, Y EN MUCHOS CASOS VERGONZANTE. TAMBIÉN HABLABA DE LAS MÁXIMAS DE LA TELEVISIÓN AMERICANA DE LA ÉPOCA (QUE DEFENDÍAN EL MODELO DE “PONGA UN SHOWMAN EN EL CENTRO DE LA SERIE, Y ÉCHENLE TRAMAS”)… EN FIN, OTROS TIEMPOS.
2.-DESARROLLO

2.1-La estructura.
A lo largo de estos días seguro que tendréis oportunidad de escuchar a especialistas que profundizarán en los puntos que estoy tratando. Es más: seguramente lo harán mejor que yo.
Entre esos especialistas o profesionales alguno tendrá que responder a preguntas acerca de la estructura de las series familiares. Aunque estructura suene a algo muy teórico creo que es un elemento que familia tipo que nos sirve de ejemplo, y todos los espectadores en general, tienen muy claro.
Cada uno de los miembros de esa familia espera de la serie algo distinto. A la adolescente le aburren las tramas profesionales, pero disfruta con las más cómicas (o con las protagonizadas por algún actor en concreto). La abuela no entiende nada cuando hablan de los problemas que la pandilla de jóvenes tuvo para entrar en la discoteca, pero está encantada porque el jefe del protagonista sea un gruñón. Cada uno quiere una serie distinta y si prefiere las “tramas de los adultos” espera que las secuencias de esas tramas lleguen cuanto antes.
Aquí aparecen otros dos elementos claves de este género: El tono y el ritmo. Por supuesto estos dos elementos son pilares de cualquier producto, pero en el que nos interesa, las series familiares, debemos añadirles la idea de variedad. Variedad de decorados, de tramas y conflictos, de personajes, y un ritmo que permita que lleguemos cuanto antes a la secuencia en la que se va a tratar el asunto que nos interesa, o en la que va a salir el personaje que más nos gusta de la serie. Y es que los espectadores tienen poca paciencia y unas tremendas ganas de entretenerse.
Esta demanda condiciona la estructura del guión: Secuencias ni demasiado largas, ni demasiado cortas. Tramas variadas, pero entrelazadas para que el espectador tenga la oportunidad de escuchar el punto de vista de cada uno de los personajes, diálogos picados, e historias interesantes, que nos hagan desear ver el siguiente paso de los personajes.
2.2.-El tono.
Ahora que les tenemos sentados frente al televisor, y que hemos amordazado convenientemente al dinamitador de turno, debemos recapacitar acerca del tono.
La decisión de ir más hacia la comedia o al drama es una de las más difíciles y nos obliga a pensar de nuevo en las expectativas de nuestros espectadores en cuanto a la serie. Debemos tener claro que nuestro objetivo principal es entretener. Se puede entretener con drama y con comedia, pero si queremos que la serie familiar se mantenga debemos apostar de nuevo por la variedad.
Puede que el padre de nuestra familia ficticia haya tenido un mal día y no desee entrar en un debate acerca de los horarios de llegada de sus hijos. Si es así el padre, o la madre, o quien sea, seguirá con mayor atención la trama más cómica, en la que los fontaneros provocan una inundación en el barrio.
Una cosa está clara: hay personas a las que no les gusta el jamón ibérico, aunque parezca mentira, a otros no les gusta la música, e incluso hay algunos a los que no les gusta el fútbol… pero a todo el mundo (menos al señor Scrooge y unos cuantos más) le gusta reir, divertirse. Si la serie lo consigue, y además introduce algún elemento dramático con un gran poder de enganche, podemos sentirnos satisfechos.
2.3.-Las historias y la actualidad.
Si hemos conseguido dar con el tono necesario tendremos que empezar a preocuparnos por el tipo de historias que vamos a tratar. Siguiendo con la idea de variedad deberíamos buscar tres o cuatro tramas en las que se traten temas distintos. Tenemos un elenco de unos veinte actores fijos, de manera que no hay problema para buscar quién las protagoniza. Pero esos personajes tienen que evolucionar para que el espectador siga fiel a sus desventuras capítulo tras capítulo.
No podríamos conseguir la mezcla de historias interesantes, personajes variados y continuidad de las emociones, sin hacer planteamientos a largo plazo. Por ello es fundamental marcar un objetivo a cada personaje. Una vez marcado ese objetivo podemos integrarle en una historia.
El tipo de historias varía en función del escenario que se haya elegido para la serie: un hospital, un colegio o una farmacia. Pero los protagonistas de esas series distintas, se enfrentan y solucionan sus problemas de forma parecida. Para acertar, o para no equivocarse en la elección de las historias, tenemos que ponernos de nuevo en la piel de los espectadores e intentar acercarnos a los problemas que les afectan y sobre los que tienen una opinión.
[En nuestra familia tenemos a una abuela que se queja del trato que recibe por parte del cajero que le paga la pensión. El padre acaba de discutir con un amigo acerca de las multas de tráfico. La adolescente está enfadada porque no la dejarán ir a la fiesta de un amigo…]
Así podríamos tener un capítulo de Médico de familia con tres tramas:
1.-Manolo, el abuelo, quiere comprar un regalo a su hijo, pero no le llega el dinero de la jubilación y pide un préstamo.
2.-La grúa le retira el coche a Nacho, osea yo, y no llega a una urgencia.
3.-María, la adolescente, corre el riesgo de perder a su novio si no va a una fiesta.
Los problemas que les afectan en este capítulo tipo no están muy alejados de los que preocupan a los espectadores y da igual que estas tramas se repitan en otras series, porque en cada una de ellas el enfoque será distinto.
Cuanto más actuales sean esas historias, más próximo a la serie se sentirá el espectador. Si estamos (o prevemos que se vayan a emitir en esas fechas) en período de pago de la renta podríamos hacer referencia a las dificultades para pagar del protagonista, y si empezamos en septiembre tendremos que tocar el asunto de la compra de libros, etcétera, etcétera.
Este aspecto marca mucho la producción de una serie y obliga a que el plan de producción se ajuste a unos plazos más estrechos que los de otros géneros.
Hubo un tiempo en el que los plazos de grabación de Médico de familia estaban tan ajustados, que podíamos incluir en el capítulo que se emitía el martes los resultados del fútbol del anterior fin de semana. No se trataba realmente de un plan preconcebido, sino de las apreturas propias de la grabación. Algunos pensaron que era una idea genial y… para qué vamos a corregirles, quedaba muy bien.
2.4.-El sistema de producción.
Nada de los apuntado antes se podría llevar a cabo sin un diseño de producción flexible. Evidentemente supone un riesgo económico, una inversión, pero es vital.
La experiencia de otros países, como los Estados Unidos, no nos ha proporcionado historias, ni estructuras que nos sirvan de modelo para las “dramedias” familiares:
Lope de Vega estructuraba sus comedias en tres actos, con un final sorprendente y por lo general feliz, uniendo lo cómico y lo trágico para conseguir contrastes. Don Ramón de la Cruz retrató a su sociedad con realismo convirtiendo sus sainetes en documentos de época…
Lo que fundamentalmente hemos aprendido de ellos es la organización, sistematización y producción de esas historias. Si hacemos del guión un documento vivo, con continuos cambios hasta el momento mismo de la grabación, tendremos que crear un sistema de producción que lo permita. Puede que en los primeros capítulos haya que hacer un esfuerzo personal y económico mayor, pero muchos errores no se descubren hasta el último instante. No es nada fácil explicarle a un actor que tiene que hacer cambios de última hora, y mucho menos que eso no significa que el sistema falle, sino que funciona estupendamente. Pero mucho peor es explicar al productor que ya no va a explotar el hospital, sino que queremos una fiesta en una guardería.
3.-CONCLUSIÓN
Lo peor de resumir un trabajo tan complejo, y en el que intervienen tantas personas como este, es la sensación que se le queda a uno de haberse olvidado de algo importante. Espero que no sea así.
No hay secretos en esto que llamamos “series familiares”. Las claves de las que he hablado son fruto del sentido común, pero por suerte yo las he experimentado cada día, durante varios años, y eso ayuda bastante a la hora de resumirlas.
Aún así, teniendo en cuenta todas y cada una de ellas, además de aquellas de las que me he olvidado, puede que la serie no obtenga el resultado esperado. No son una garantía de éxito porque por encima de ellas hay otra clave absolutamente impredecible : la suerte.

Muchas gracias.

Anuncios

Acerca de Felipe Mellizo

Soy guionista, casi periodista, padre, pareja, ex-golfo, ex-aventurero, comilón, bruto, y seguidor del Atlético de Madrid.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s